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Caminar hacia sistemas alimentarios que mejoren la seguridad alimentaria y la nutrición

El Grupo de Alto Nivel de Expertos del Comité de Seguridad Alimentaria señala recomendaciones para la transformación del sistema alimentario global

El Grupo de Alto Nivel de Expertos (HLPE) del Comité de Seguridad Alimentaria ha hecho público, de forma preliminar, el resumen del nuevo informe que está preparando titulado “Enfoques agroecológicos y otros enfoques innovadores para la agricultura sostenible y los sistemas alimentarios que mejoren la seguridad alimentaria y la nutrición”.

La realización de este informe surge en octubre de 2017 cuando el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de las Naciones Unidas solicitó al HLPE producir este trabajo para alimentar sus discusiones en la cuadragésima sexta sesión plenaria del CSA que tendrá lugar en octubre de 2019. Recientemente se ha publicado el resumen y las recomendaciones del mismo.

Según este trabajo, los sistemas alimentarios se encuentran en una encrucijada; por ello es necesaria una  transformación urgente y profunda para abordar la Agenda 2030 y lograr la seguridad alimentaria y la nutrición en sus cuatro dimensiones de disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad.

Nos enfrentamos también a otros desafíos como el cambio climático o la urbanización, dos hechos que en particular impactan sobre los recursos naturales como la tierra, el agua o sobre la biodiversidad.
Esta transformación de los sistemas alimentarios afectará a la forma de producir, procesar, trasportar y vender los alimentos, y  por extensión a todas las personas.

En este informe se analizan las contribuciones que pueden hacer los enfoques agroecológicos y otros enfoques innovadores para transformar los sistemas alimentarios de manera que sean sostenibles. La perspectiva que se adopta es múltiple y dinámica, centrada en la transformación. Estos cambios deben ocurrir en toda la cadena de valor de los alimentos para lograr una mayor transformación integral. Las transiciones a pequeña escala y las estructurales deberán hacerse de forma coordinada, combinando intervenciones técnicas. Se debe invertir e implementar políticas e instrumentos que garanticen la coherencia de las políticas en todos los sectores (agricultura, comercio, salud, género, educación, energía y medio ambiente) y que incluyan múltiples actores a diferentes escalas. Además, esta transformación requiere considerar que los contextos son diferentes y por lo tanto hay que adecuar las estrategias a cada uno, e implementar acciones a nivel local, nacional, regional y global.

El informe se inicia con el reconocimiento de los derechos humanos como base fundamental para lograr sistemas alimentarios sostenibles. Considera siete principios que deben guiar las acciones individuales y colectivas para lograr la seguridad alimentaria y nutricional: participación, rendición de cuentas, no discriminación, transparencia, dignidad humana, empoderamiento y estado de derecho (PANTHER, por sus siglas en inglés). También se identifican tres principios operativos y entrelazados, necesarios para conseguir la transición deseada: mejorar la eficiencia de los recursos, fortalecer la resiliencia y asegurar la equidad y la responsabilidad social.

El HLPE describe cinco grupos de interacción que pueden generar barreras: factores de gobernabilidad, factores económicos, factores de conocimiento, factores sociales y culturales y factores de recursos; y recoge seis temas controvertidos que muestran las diferencias que hay sobre el enfoque a abordar: el tamaño de las empresas agrícolas, el despliegue de biotecnologías modernas, el despliegue de tecnologías digitales, el uso de fertilizantes sintéticos, la biofortificación y las estrategias de conservación de la biodiversidad. Caracterizar estos temas es fundamental para comprender los posibles bloqueos y hacer las recomendaciones relevantes sobre cómo abordarlos.

El principal objetivo de este trabajo es guiar y colaborar con las personas responsables de la toma de decisiones –gobiernos, organizaciones internacionales, centros de investigación, sector privado y organizaciones de la sociedad civil– en el diseño e implementación de las vías de mejora para lograr un sistema alimentario sostenible a todos los niveles. Por ello se incluyen una serie de recomendaciones, que aconsejan apoyar desde diferentes puntos de partida, con diferentes vías y adaptadas a los contextos:
-    Promover enfoques agroecológicos y otros enfoques innovadores de forma integrada para transformar los sistemas alimentarios.
-    Apoyar las transiciones a sistemas alimentarios diversificados y resilientes.
-    Fortalecer el soporte para investigar y fomentar el coaprendizaje.
-    Fortalecer los organismos, empoderar a los grupos vulnerables y abordar las desigualdades de poder en los sistemas alimentarios.
-    Establecer y usar marcos de seguimiento integral y monitoreo de sistemas alimentarios.