¿Cuánto cuesta acabar con el hambre?

IFPRI ha elaborado un breve informe en el que calcula los costes económicos que supone erradicar el hambre desde diferentes enfoques
ilustración sobre coste del hambre

El Instituto de Investigación para Políticas Alimentarias (IFPRI) ha realizado un informe breve sobre las implicaciones económicas que conlleva la lucha contra el hambre. Este informe, bajo el título “Cuantificar el costo y los beneficios de acabar con el hambre la y desnutrición: Examinando las diferencias entre enfoques alternativos”, hace un análisis de los objetivos de cada uno de los enfoques seleccionados y  su coste económico.

Como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se ha establecido un compromiso mundial de acabar con el hambre para el año 2030. Y aunque ha habido algunos avances, aún estamos muy lejos de lograr el objetivo, lo que hace urgente un empuje inmediato. El IFPRI no es el primer organismo en realizar un cálculo económico de lo que supone erradicar el hambre. En el pasado la FAO ha realizado algunas estimaciones, pero hacer un cálculo correcto es una función muy complicada debido a las metas que hay interrelacionadas en la erradicación del hambre. Este informe ha seleccionado cuatro enfoques que se llevan a cabo para erradicar el hambre en el mundo. Cada uno pone en marcha diferentes estrategias y por ello cada cual tiene unos costes diferenciados. Además cada modelo tiene distintas formas para medir si se ha llegado al objetivo deseado.

El primer enfoque que se ha analizado es el de la iniciativa de Hambre Cero promovida desde  la FAO, FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) y del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Este proyecto tiene como objetivo acabar con el hambre poniendo fin a la pobreza y, por lo tanto, las inversiones se centran en garantizar que las personas tengan ingresos y recursos para obtener la comida. El objetivo es lograr el hambre cero, erradicarla por completo. Para lograr esta meta para el 2030 se necesitarían 265.000 millones de dólares al año. La mayoría de los costes irían destinados a inversiones diseñadas para generar ingresos rurales.

El modelo que propone IFPRI en la lucha contra el hambre hace una pregunta diferente: “¿Cuáles son los efectos de aumentar la productividad agrícola para lograr la seguridad alimentaria y respetar el medio ambiente?”. Este enfoque realiza un análisis a escala global considerando el impacto negativo del cambio climático. La inversión en investigación agrícola, gestión de recursos y la infraestructura para aumentar los productos agrícolas, que se pretenden en este enfoque, costaría 52.000 millones de dólares al año hasta el 2030. El objetivo de IFPRI es reducir la prevalencia del hambre al 5%.

El siguiente enfoque que se ha analizado, Poniendo fin al hambre: cuánto costaría, es un proyecto conjunto del IFPRI y el Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IISD), que utiliza el modelo MIRAGRODEP, modelo global dinámico para hacer una estimación más directa. Focaliza la atención y sus acciones en los hogares más vulnerables. Hace un cálculo de 11.000 millones de dólares al año hasta el 2030 y tiene como objetivo lograr el 5% de prevalencia del hambre. Aunque estiman que 73 países no lograrían ese objetivo. Es el único enfoque que apunta de manera exclusiva a acabar con el hambre.

El Marco de inversión para la nutrición del Banco Mundial estima un costo de 7.000 millones de dólares anuales, hasta el año 2025. Este enfoque no tiene como objetivo eliminar el hambre en concreto, sino que dirige inversiones específicas a promover una sana nutrición, por ejemplo, la promoción de buenas prácticas de nutrición e higiene para bebés y niños pequeños.

Reconociendo el derecho a la alimentación como un derecho humano, terminar con el hambre es necesario desde un enfoque de derechos e igualdad. Pero además erradicar el hambre supondría una mayor productividad y una mejor salud, lo que se traduciría en contextos pacíficos y estables. Erradicar el hambre genera ganancias tanto inmediatas como a largo plazo. Los modelos que se han estudiado en este informe ofrecen un rango de coste con grandes variaciones, desde 7.000 a 265.000 millones de dólares al año, un rango que refleja las diferentes vías que existen en la lucha contra el hambre y el logro a su vez de otras metas. En su conjunto, este estudio puede ofrecer una idea de cuáles deben ser las prioridades en la lucha en la eliminación del hambre y cómo lograr que los ODS se interconecten.